Menopausia precoz o prematura

La menopausia precoz se refiere cuando el descenso hormonal característico de la menopausia empieza antes de los 45 años con los primeros síntomas como irregularidad de las menstruaciones o los sofocos.

Se denomina menopausia prematura cuando el cambio hormonal empieza antes de los 40 años.

Hay diferentes factores que pueden producir la menopausia prematura y precoz, y en este artículo te explicamos en qué factores consisten y qué puedes hacer al respecto para tratar de forma natural este período con el objetivo de mejorar tu calidad de vida y bienestar.

Factores causantes de la menopausia precoz y prematura

  • Antecedentes familiares
  • Anomalías genéticas
  • Enfermedades autoinmunes como hipotiroidismo o artritis reumatoide
  • Enfermedades metabólicas como diabetes o enfermedad de Addison
  • Cirugía para extirpar los ovarios o el útero
  • Algunas infecciones víricas
  • Quimioterapia o radioterapia
  • Malos hábitos como fumar o beber alcohol
  • Estrés o ansiedad
  • Malos hábitos alimentarios

Disruptores endocrinos: sustancias químicas que tienen la capacidad de alterar el equilibrio hormonal. Estas sustancias se encuentran en plásticos, cosméticos, productos higiénicos, pesticidas, insecticidas, ambientadores…

Síntomas asociados:

Los síntomas de la menopausia precoz o prematura son los mismos síntomas conocidos durante la menopausia como sofocos, insomnio, el inicio de menstruaciones irregulares, altibajos emocionales, problema óseos…

Tratamiento para la menopausia prematura o precoz

Te recomendamos consultar con tu médico y realizar un análisi de sangre para comprobar el nivel hormonal en tu organismo.
En la medicina convencional, se recomienda la terapia hormonal sustitutoria.
Pero a continuación, te damos algunas pautas para llevar a cabo un tratamiento natural:

  • Alimentación natural basada en vegetales.
  • Evitar procesados y azúcares.
  • Evitar malos hábitos como fumar y beber alcohol.
  • Evitar el sedentarismo.
  • Terapias naturales como acupuntura o masaje shiatsu.
  • Complementos nutricionales como vitamina D o ácidos grasos omega 3.
  • Plantas medicinales para regular el sistema hormonal como cimicifuga, sauzgatillo, trébol rojo, dong quai o aceite de onagra y borraja.
  • Suplementos adaptógenos para el insomnio y mejorar el estado anímico como rhodiola, 5-HTP, eleuterococo o ashwaganda.

Recuerda que cada caso es único y diferente, por lo tanto, si necesitas ayuda más personalizada consulta con tu médico o con un terapeuta que pueda recomendarte teniendo en cuenta tu caso concreto.

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